Historia

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CALLE ALCALDE COSTA

Durante la Edad Media, formaba parte de los campos de cultivo de la llamada Corda de Gardeny, partida que rodeaba el cerro del mismo nombre. 
Estos terrenos pertenecían a la Orden del Templo desde la conquista cristiana de Lleida, en 1149, por parte de Ramon Berenguer IV y Ermengol VI de Urgell.
Los huertos, los sembrados y especialmente la viña, eran los principales cultivos de esta zona.

El asedio de 1464 (Guerra Civil Catalana) destruyó casas y cultivos. Lleida iniciará el Renacimiento rehaciéndose mediante la construcción de unas nuevas murallas y edificios que utilizaron la cantera de Gardeny.

En los inicios del siglo XIX era conocido con el nombre de Camí de Gardeny o calle de la Barca, probablemente porque esta era la vía que conducía a las famosas barcas del Tòfol.

A partir de 1895, el alcalde Francesc Costa, del partido conservador, empezó la alineación actual de la calle que desde 1897 se denomina de esta forma.

 

CALLE BLONDEL

Su espacio, durante la Edad Media, estaba ocupado por las riberas del río Segre. A pesar de ser un espacio arenoso, durante el siglo XII en las riberas del Segre se localizaban molinos, baños, hornos, adoberías y obradores. Después de algunas riadas en los siglos XV y XVI se plantea la construcción de un muro o banquillo al margen derecho del río para proteger la ciudad del desbordamiento del río Segre.

Inicialmente, el muro que se edificó fue conocido como el del Banquillo pero a partir del siglo XIX ya se conoce con el nombre de avenida de Blondel, en honor del marqués de Blondel.

Durante el siglo XX, la avenida de Blondel ha acogido varias empresas industriales o de servicios financieros, comerciales y culturales como la fábrica de hielo La Catalana, el Banco de España, el Montepío, la cámara de la Propiedad Urbana, las compañías eléctricas Riegos y Fuerzas del Ebro y del Cinca, el Liceo Escolar, el cine Viñas, el casal de Joventut Republicana, el dispensario municipal y la Gota de Llet.

 

CALLE SANT ANTONI

Durante el siglo XII, era la vía principal del barrio nuevo de Sant Llorenç (zona de extramuros donde convivían cristianos y musulmanes). 

En tiempos de Pere el Cerimoniós, el Barrinou se incorporó al recinto urbano de la ciudad mediante la construcción de unas nuevas murallas.

El portal de Sant Antoni se convertirá en el lugar de la ciudad de Lleida donde los reyes jurarán sus privilegios, puesto que estaba cerca de la vía que unía Castilla con Cataluña.

En el siglo XVII en la calle de Sant Antoni se estableció la orden mercedaria que desde hacía mucho tiempo residía en Lleida. Hasta el siglo XX, estuvo poblado mayoritariamente por familias campesinas, jornaleros y menestrales.

En la época contemporánea, la calle de Sant Antoni ha sufrido varias remodelaciones: en 1835 desaparece la orden mercedaria. A partir de 1858 se estableció la sociedad recreativa El Liceo de la Amistad, que hacía baile y teatro. En 1875, este local se convirtió en la Sociedad Literaria y de Bellas Artes.

 

CALLE MAJOR

Ha sido siempre una de las vías más antiguas y destacadas. En tiempos de los romanos había formado parte de la Vía Augusta; en los periodos musulmán y cristiano continuó siendo una de las vías más importantes.

En la época moderna continúa siendo la principal vía de tránsito de carruajes entre el interior de la Península y el resto de Cataluña. Por este motivo, había muchos y varios establecimientos de artículos de piel, de zapateros, librerías, hostales o fondas... A inicios del siglo XIX, se establecen los primeros cafés, como el hostal del Tres Reyes, local que atrajo mucha gente y fue centro de tertulia de políticos, funcionarios, propietarios, ganaderos…

A pesar de las contiendas bélicas que ha sufrido Lleida, la calle Major ha sido durante los siglos XIX y XX el centro principal de los servicios comerciales, médicos, farmacéuticos, de recreo y administrativos de la capital.

 

PLAZA SANT JOAN

La actual plaza de Sant Joan ha sido uno de los espacios más emblemáticos y concurridos de la historia de Lleida, como lo demuestran los documentos y restos arqueológicos hallados en este espacio, asociado ya al antiguo foro romano.

El origen de su nombre se ha relacionado con la leyenda de Salomé, según la cual este personaje encontraría “la muerte bailando sobre la superficie helada del Segre, y que al fundirse una masa de hielo flotante le cortó la cabeza”. 

La plaza de Sant Joan era un espacio muy pequeño, lleno de paradas, con porches como las calles que la rodeaban. A partir del siglo XV, la Paeria moderniza y ensancha el espacio de la plaza mediante el derribo de los porches, casas y paradas. 

Actualmente, está catalogada como monumento del municipio de Lleida e incluida en el inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña y se ha convertido en la auténtica plaza mayor de Lleida, con diferentes espacios donde la gente interactúa y puede asistir a actos de fiesta mayor y otras manifestaciones culturales.

 

PORTAFERRISSA

Actualmente, la zona comercial de Portaferrissa incluye la calle de Sant Joan, la plaza de la Sal y la calle Clot de les Monges hasta la calle Turull y la Baixada de la Trinitat. Curiosamente, este mismo espacio, con nombres diferentes, ya existía en la Edad Media.

El actual nombre de plaza de la Sal apareció hacia finales del siglo XVI, cuando en este espacio se instaló el estanco de la Sal, donde se elaboraba este producto, procedente de las salinas de Cardona. En nombre de Felip II, la factoría estaba administrada por Pedro de Villagordo, que vivió en una casa junto a la Real Fábrica de la Sal y que patrocinó el primer teatro de comedias de Lleida.

Durante el siglo XVII, los vecinos de la plaza de la Sal ya no trabajaban la piel como sus antepasados, sino que hacían de sastres, campesinos u hosteleros. 

A partir de 1836, el gobierno declara libre la venta de la sal, por lo cual el estanco de la Sal desaparecerá de la plaza, y a finales del siglo XIX vio desaparecer los antiguos porches medievales y cómo se modificaría su trazado.

 

CALLE DEL CARME

Durante toda la Edad Media, la calle del Carme se conoció más por el nombre de calle de la Aluderia, porque en ella vivían y trabajaban los artesanos que trabajaban las pieles más finas, destinadas a hacer guantes y cubiertas de códigos y libros de texto. 

Su población se dedicaba al trabajo de la piel de guantes y de zapatos. Durante la Guerra del Francés, murió mucha gente y se echaron a perder muchos edificios, como la antigua iglesia de Santa Maria Magdalena, los servicios parroquiales de la cual serían trasladados al templo de Nostra Senyora del Carme, aprovechando la exclaustración de los carmelitas.

A raíz del derribo de las murallas y del portal del Carme en 1861, la actual calle del Carme prolongó su calzada hasta la estación del tren. 

Durante la revolución de 1936, la Iglesia de Carme también fue destruida y, por este motivo, se construyó una nueva entre 1945 y 1950, la actual parroquia, que continúa dando nombre a esta calle.

 

CALLE MAGDALENA

Durante la Edad Media, empezaba en la plazoleta que actualmente pertenece a la calle del Carme. Inicialmente, esta plazoleta se llamaba Carniserria de Magdalena porque se ubicaba un establecimiento que contenía varios comercios de venta de carne.
Además de las paradas de carne, también había albergues y casas donde vivían campesinos y artesanos de la piel.

Desde la Edad Media hasta el siglo XVIII, era el centro industrial téxtil de Lleida, mientras que la calle Major era el mercantil.

La calle de Magdalena cambiará su fisonomía a partir de la Guerra del Francés, cuando se construyó el portal de Magdalena que existirá hasta los inicios del siglo XX.

 

 

Imágenes y texto: Institut Maria Rúbies